La IA ya falsifica cualquier documento.
El tuyo, no.
Documentos que nadie puede falsificar y cualquiera puede comprobar. En vez de adjuntar un archivo, mandas un enlace.
Acuerdo de colaboración — Junio
Este certificado no existe.
Y no lo distingues.
Lo ha generado una IA en segundos —el instituto, la persona, el sello dorado y hasta las firmas. A simple vista es perfecto. Por eso una factura, un contrato o un diploma que «parece auténtico» ya no demuestra nada.
La diferencia entre este y uno auténtico ya no se ve: se demuestra. CODEX le añade a cada documento que emites una prueba criptográfica —anclada en Bitcoin, imposible de falsificar— y convierte la ausencia de prueba en la señal de alarma. Lo real lleva prueba. Lo que no la lleva, sospéchalo.
Grabación real · sin editar
Así se comprueba.
Tres segundos.
Sueltas el PDF. Tu navegador calcula la huella y la contrasta contra la cadena de Bitcoin. El archivo no sale de tu dispositivo, y la respuesta no viene de nosotros.
Grabado contra el sitio en producción. Puedes repetirlo ahora mismo con cualquier documento: comprobar un documento →
Lo que no encontrarás en otro sitio
Lo que solo hace CODEX
Tu prueba no muere con tu proveedor
Las plataformas de firma guardan la evidencia en sus servidores. El día que cierres la cuenta —o que cierren ellos— tu documento sigue siendo un PDF, pero la prueba se va con ellos. La de CODEX viaja dentro del archivo y está anclada en Bitcoin: no depende de que existamos.
Ilimitados. Ellos te cuentan cada envío
Todos cobran por sobre enviado. Aquí no hay contador: sella los que quieras. Se paga por tu marca, tu equipo y la IA, no por documento.
Si cerramos, tu prueba sigue viva
El PDF lleva su huella, su sello de tiempo y un verificador que funciona sin conexión y sin nosotros. Los demás guardan la evidencia en su servidor: si cierran, tu prueba se va con ellos.
La fecha la confirma Bitcoin, no una empresa
La fecha la confirma una cadena pública que no controlamos ni nosotros ni nadie. No depende de que una empresa certificadora siga existiendo dentro de diez años.
Acepta tu DNIe y tu certificado FNMT
Firma el PDF con Autofirma —el programa oficial— y súbelo: CODEX lo sella, lo ancla y muestra tu firma cualificada. Los de fuera te obligan a usar su firma; aquí vale la que ya tienes.
Tu identidad verificada, sin coste por firma
Verifica tu dominio una vez y el aviso de «emisor autodeclarado» desaparece de todos tus documentos: quien los reciba ve que la identidad está comprobada, no solo el contenido.
19 plantillas legales que declaran cuándo se revisaron
RGPD, LSSI, eIDAS, Reglamento de IA. Diez citan la norma concreta y llevan su fecha de revisión impresa dentro del documento. Si están desfasadas, se ve.
Una IA puede comprobarlos
Servidor MCP abierto: conectas tu asistente y le preguntas si un documento es auténtico. Gratis y sin cuenta, también con documentos de otros emisores.
Revisa documentos y te dice qué les falta
Pega un aviso legal o una cláusula RGPD y CODEX comprueba lo que exige la norma, citando el artículo. Seis marcos españoles. Ver cómo funciona →
Diplomas que se comprueban sin llamarte
Emite certificados en lote. Cada uno lleva su código y su prueba, y se puede revocar: quien lo mire después lo verá anulado. Ver cómo funciona →
Prueba de que lo recibieron
Cada destinatario recibe su enlace. Se registra quién abrió y quién confirmó, y al cerrar se genera un dossier sellado que sirve como prueba. Ver cómo funciona →
La herramienta que usa todo el mundo.
Con la prueba que ninguna te da.
Firmar y enviar documentos electrónicamente es lo normal — lo haces cada día con las soluciones de siempre. Pero todas tienen el mismo punto ciego —y la IA acaba de volverlo urgente—: la prueba de que el documento es auténtico vive en su servidor. Si desaparecen, cambian de política o nadie abre su plataforma, te quedas sin nada. CODEX es igual de fácil de usar — y la prueba vive en Bitcoin: pública, perpetua y que cualquiera comprueba sin fiarse de nadie, ni de nosotros.
El nivel «cualificado» (QES) que casi nadie usa —y que en esas plataformas se paga aparte, entre 3 y 6 € por firma— no es lo que mueve el día a día. Lo que lo mueve es la firma simple. En ese terreno, el de todos, CODEX no va por detrás: va por delante en lo único que importa cuando hay una duda — poder demostrarlo.
Tres cosas que un PDF —o un email, o un WhatsApp— no pueden darte.
Un email o un WhatsApp valen como prueba en un juicio… hasta que la otra parte los impugna: una captura se manipula y nadie acredita la fecha. Justo lo que CODEX deja demostrado de serie.
Una huella que no se puede tocar
Cada documento tiene un SHA-256 único. Cambia una coma y la huella es otra. No hay edición silenciosa que valga.
Lo comprueba cualquiera, no nosotros
La huella se ancla en Bitcoin. Un cliente, un auditor, una inspección — lo verifican en un clic. Ni el propio CODEX puede reescribirlo.
La prueba te sobrevive
No vive en nuestros servidores: vive en la cadena pública. Si mañana CODEX desapareciera, tu prueba seguiría siendo válida.
Tres pasos. Diez segundos de hábito nuevo.
No cambias tu forma de trabajar. Solo cambias lo único que estaba roto: cómo se demuestra que un documento es tuyo y de verdad.
Crea o sube tu documento
Genera un certificado, un contrato o unas condiciones — o sube el PDF que ya tienes. Un clic lo sella y lo ancla en Bitcoin.
Pega el enlace, no el archivo
Donde antes iba el adjunto, va un enlace vivo. Lo abre quien quieras —sin app— y ve la verdad del documento.
Cualquiera lo comprueba, para siempre
Enlace o QR: auténtico, vigente, al día en un segundo. Y si lo necesitas en un juicio, la prueba ya está montada.
La guarda Bitcoin.
Cada documento sellado tiene una huella SHA-256 anclada en la cadena pública de Bitcoin vía OpenTimestamps. Escanea el QR o abre la verificación y tienes la respuesta en un segundo — auténtico o no, vigente o caducado. Descárgate la prueba y compruébala por tu cuenta: no depende de esta página ni de nosotros.
Es prueba electrónica admisible (LEC, arts. 299 y 326): demuestra integridad y existencia-en-fecha — lo que un email o una captura no sostienen si alguien los discute. La aceptación es firma simple (eIDAS art. 25), con justificante sellado.
Tu nombre, imposible de suplantar.
No basta con que el papel no se toque: hay que saber quién lo emite. CODEX lo deja claro en la propia verificación — y protege tu marca de quien intente colgarse de ella.
Emisor verificado
Demuestras que controlas tu dominio y la página lo muestra: «verificado · controla acme.com», no un nombre cualquiera que cualquiera podría poner.
Organismo oficial, sin discusión
Un dominio .gob.es, .edu o similar no se puede suplantar — así que controlarlo prueba identidad real. La verificación lo destaca aparte.
Y si alguien abusa de tu nombre
Cualquiera puede reportar un documento falso desde la verificación, y un emisor que abusa queda marcado a la vista de todos.
Un documento que se actualiza y te responde.
Que no se pueda falsificar es la base. Encima, cada documento CODEX está vivo: el PDF se quedaba congelado y mudo el día que lo enviabas; este, no.
Siempre la última versión
Corriges algo y todos los enlaces ya enviados muestran lo nuevo. El enlace no cambia; el contenido sí.
Cada apertura, registrada
Sabes quién abrió, cuándo y cuántas veces — no un «se lo mandé y a ver».
Se acepta, se rechaza, se negocia
Botón de aceptar con justificante sellado. En un presupuesto, el cliente hasta re-cotiza y contraoferta en el propio enlace.
Acuse para cumplimiento
Reparte una política o un aviso RGPD a una lista, persigue a quien falta y guarda el dossier de evidencias que la inspección acepta.
Caducidad explícita
«Vigente hasta el 31/12» a la vista. Caducada = aviso claro y aceptación bloqueada.
Badge en vivo + QR
Incrusta el sello en tu web actualizándose solo, y lleva la verificación al papel con un QR.
Facturas y presupuestos · certificados y diplomas · contratos y NDA · acuerdos entre particulares · condiciones de venta · políticas con acuse · avisos RGPD/LSSI · prueba de autoría y fecha… todos se sellan, se demuestran y se responden igual.
Da igual cuántos seáis. Sirve igual.
El mismo sello, la misma prueba pública y el mismo enlace vivo — lo use una sola persona o una red de oficinas.
Particulares
Un acuerdo privado o la prueba de autoría y fecha de tu obra o tu idea, con valor frente a quien lo discuta. Gratis para empezar.
Autónomos y profesionales
Facturas, presupuestos y entregables que tu cliente abre, comprueba y acepta — imposibles de negar luego. Desde 6,99 €.
Pymes
Contratos, NDA y condiciones con tu marca, plan plano para todo el equipo y acuse de cumplimiento con dossier.
Asesorías y despachos
White-label para tu cartera, multi-oficina en una sola cuenta y la prueba que tu cliente o una inspección aceptan.
No es una startup anónima. Es la división de software de un fabricante europeo.
CODEX lo construye AIM, la división de software de Biomag: una empresa europea con marcas propias en el mercado y años enviando producto. No es un experimento cripto de fin de semana — es ingeniería que ya opera en producción, aplicada a un problema nuevo. Lo construimos porque la IA ha vuelto trivial falsificar cualquier documento, y una firma de siempre demuestra quién firma, pero no que el documento no se haya tocado ni que existía en una fecha. Anclar la prueba en Bitcoin lo resuelve: verificable por cualquiera, para siempre, sin depender de nosotros.
Cifras reales de la plataforma, agregadas y sin datos de nadie. Y si prefieres no fiarte de un número nuestro: comprueba tú mismo un documento — sin cuenta, sin permiso y sin depender de nosotros.
Documentos ilimitados. Gratis, para siempre.
Las plataformas de firma te dan diez documentos al mes, o cien al año, o te cobran por cada persona del equipo para quitarte el contador.
Aquí no hay contador. Sella los que quieras, hoy y dentro de diez años, sin pagar nada.
Cobrar por asiento castiga a quien más comparte. Aquí pagas por el plan, no por cada persona que abre el enlace —seas un autónomo o un despacho de diez, sumar gente nunca sube el precio. Y sin permanencia: pagas mes a mes y cancelas cuando quieras, o eliges el anual y ahorras un 33%.
- Documentos y envíos sin contador
- Sellado y anclaje en Bitcoin
- Firma múltiple ordenada
- Tu IA lo comprueba · Claude o ChatGPT
- Todo lo de Gratis, y además:
- Tu cliente ve tu nombre, no el nuestro
- Identidad comprobada, no autodeclarada
- Acuses de recibo con dossier sellado
- Todo lo de Profesional, y además:
- Invita a tu equipo · nunca pagas por persona
- Generación en lote y diplomas masivos
- Analítica de verificaciones
Lo que todo el mundo quiere saber.
¿En qué se diferencia de DocuSign o Adobe?
En el día a día, lo que usas en ellos es firma simple — el mismo nivel legal que CODEX. La diferencia está en la prueba: la suya vive en su servidor y la verificas abriendo el archivo en su programa; la de CODEX vive en Bitcoin, la comprueba cualquiera con un enlace y sigue valiendo aunque CODEX desaparezca. El nivel «cualificado» (QES) casi nadie lo usa y se paga aparte; si algún día lo necesitas, se integra bajo demanda.
¿Tiene validez legal?
Es prueba electrónica admisible (LEC, arts. 299 y 326): demuestra integridad y existencia-en-fecha. La aceptación es firma electrónica simple (eIDAS art. 25), con justificante sellado: versión exacta, fecha, IP y agente. Más sólida que un email o un WhatsApp, que se impugnan precisamente por no acreditar integridad ni fecha.
¿Qué es eso de «anclado en Bitcoin»?
El sello de cada documento se ancla vía OpenTimestamps en la cadena de Bitcoin: una prueba de existencia e integridad que ni nosotros podemos alterar. No necesitas saber nada de cripto — solo que tu prueba no depende de fiarte de nadie.
¿Sirve para archivo legal a largo plazo?
Sí. El PDF que emite CODEX es conforme PDF/A-3b (ISO 19005-3), el formato de archivo que piden administraciones, juzgados y sectores regulados para conservación a largo plazo — el mismo de la factura electrónica europea. Lo puedes comprobar tú con veraPDF, el validador oficial del sector: no hace falta creernos. Y a diferencia de un PDF/A normal, el nuestro lleva la prueba de integridad dentro: contenido sellado, anclaje en Bitcoin y un verificador que funciona sin conexión.
¿Puede una IA comprobar mis documentos?
Sí, y sin cuenta. CODEX publica un servidor MCP abierto en aim-codex.ai/mcp: se añade como conector en Claude, ChatGPT o cualquier cliente compatible, y el asistente puede comprobar si un documento ha sido alterado contrastándolo contra Bitcoin.
Funciona con documentos de cualquier emisor, no solo nuestros. Y antes de dar un veredicto, la herramienta obliga a decir también lo que un sello no demuestra: prueba integridad y momento, no identidad ni que nadie se haya obligado a nada.
¿Y si alguien lo niega tres años después?
Ese es el único momento en que esto importa. Un cliente dice que nunca recibió el presupuesto. Un proveedor jura que el contrato decía otra cosa. Un inspector pregunta de cuándo es ese documento.
Con un PDF y un correo, tienes tu palabra. Con CODEX tienes la huella del documento, la fecha confirmada por la cadena de Bitcoin, quién lo abrió y cuándo lo aceptó. Y eIDAS lo respalda: su artículo 46 impide rechazar un documento electrónico como prueba, y el 25.1 hace lo mismo con las firmas, sean del nivel que sean.
La diferencia con las demás plataformas no es el papel: es dónde vive la prueba. La suya está en su servidor y depende de que sigan abiertos. La tuya viaja dentro del PDF y la confirma una cadena pública que nadie controla. Dentro de diez años, con o sin nosotros, seguirá comprobándose.
¿Necesitas firma cualificada? CODEX trabaja con la tuya: firmas con tu DNIe o certificado FNMT desde Autofirma, la subes, y queda sellada y anclada como todo lo demás. La emite el Estado (nosotros no somos QTSP, no hace falta), y CODEX hace lo que ninguna plataforma hace: que esa prueba siga en pie dentro de diez años, con o sin nosotros.
¿Mis datos son míos?
Sí. Tus datos se alojan en la UE (Ámsterdam, Países Bajos) — fuera del alcance de la legislación extraterritorial estadounidense a la que sí están sujetos los proveedores con sede en EE. UU. Exportas el registro de evidencias (CSV) y todo tu CODEX (ZIP) cuando quieras. Sin secuestro de datos.
¿Para qué documentos sirve?
Facturas y presupuestos, certificados y diplomas, contratos y NDA, acuerdos entre particulares, condiciones de venta, políticas internas con acuse, avisos RGPD/LSSI y prueba de autoría y fecha. Genera el documento o sube el que ya tienes: todo viaja como enlace vivo y, si quieres, se acepta ahí.
Que la IA falsifique todo lo demás.
El tuyo, no.
El mismo documento que ibas a adjuntar. Pero en vez del archivo, pegas un enlace.
Quien lo reciba comprueba en un clic que es tuyo y que nadie lo ha tocado.
Y seguirá pudiendo comprobarlo dentro de diez años, existamos o no.
¿Has recibido un documento y quieres saber si es auténtico? Compruébalo aquí —sin cuenta, gratis.